Un grupo de diputados iraníes han arremetido contra los diplomáticos de la Unión Europea y de otros países que el pasado jueves 1 de diciembre visitaron los dos recintos de la Embajada británica en Teherán asaltados dos días antes por elementos radicales islámicos.
Según informó hoy la web de la televisión iraní en español HispanTV, estos diputados preparan un "proyecto de ley de suma urgencia para actuar contra los 25 embajadores que participaron en un vergonzoso, imprudente y antidiplomático carnaval", como califican la visita de los diplomáticos.
"Estos embajadores convirtieron las calles de Teherán en escenario de correrías e incursiones vergonzosas, imprudentes y ajenas a las diplomacia", señaló la web, que cita declaraciones de la diputada iraní Fateme Alia, una de las más radicales de la Cámara consultiva de Teherán.
Según la información de HispanTV, "si los diplomáticos implicados no cambian de actitud", el grupo de diputados presentará el proyecto de ley contra ellos en la reunión de la próxima semana del Parlamento iraní.
Alia, conforme a la fuente, dijo: "Los representantes del pueblo (iraní) adoptarán desde ya las medidas pertinentes contra cualquier país que ose denigrar la grandeza, soberanía e independencia de la nación iraní".
También insistió la diputada en que el asalto a los dos recintos de la Embajada británica en Teherán el pasado 29 de noviembre fue "la reacción espontánea de un grupo de estudiantes", mientras que el Reino Unido y fuentes europeas han insistido en que estuvo "coordinado" con antelación.
Los embajadores y jefes de misión de la Unión Europea y de algunos otros países en Irán visitaron el 1 de diciembre los dos recintos asaltados de la Embajada británica en Teherán para comprobar los daños causados por elementos islámicos radicales.
Además de los representantes diplomáticos de la UE, se unieron a la visita los de algunos países más, entre ellos los de Turquía, Brasil, México, Suiza, Canadá y Australia, con el permiso de las autoridades del Reino Unido y tras comunicarlo al Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, que dio su visto bueno.
En el recinto de Golhak, en el norte de Teherán, según comentaron a su salida los diplomáticos visitantes, los asaltantes fueron en su mayoría Voluntarios Islámicos (Basij) mayores de 30 años, "no estudiantes", que "sabían perfectamente lo que tenían que hacer" y se dirigieron, sobre todo, a las viviendas de tres diplomáticos.
La viviendas, según aseguraron, estaban "arrasadas", con el mobiliario destrozado y llenas de pintadas, de las que la mayoría rezaban: "Muerte al inglés" y "muerte a la Reina".
Tras visitar Golhak, los diplomáticos fueron al recinto de Ferdowsi, donde se encuentra la residencia del embajador británico, que, según explicaron más tarde: "Está completamente arrasada, todo roto, cuadros rajados y varios coches también destrozados, con el interior quemado".
En la tarde y noche del día 29 de noviembre, manifestantes convocados por organizaciones de estudiantes islámicos radicales asaltaron dos recintos de la Embajada del Reino Unido en Teherán, arrancaron y quemaron la bandera británica del mástil de la legación, destruyeron y robaron documentos y causaron numerosos destrozos.
Además, retuvieron como rehenes durante varias horas a un grupo de unos veinte diplomáticos y empleados de la Embajada, que fueron rescatados finalmente por la Policía iraní.
La manifestación era, en principio, para protestar por las nuevas sanciones impuestas por Londres a Irán el pasado 21 de noviembre en relación con su programa nuclear.
Teherán, en respuesta, aprobó el 27 de noviembre la rebaja de las relaciones con Londres a nivel de encargado de negocios, pero el asalto a su legación llevó al Reino Unido a evacuar, el 30 de noviembre, a todo su personal diplomático en Irán y ordenar a todos los diplomáticos iraníes que salieran de su territorio en 48 horas.