La Asamblea Legislativa de El Salvador nombró hoy al abogado Romeo Barahona como fiscal general del país, una decisión que se retraso cinco meses y en la que tuvo que intervenir como mediador el presidente Mauricio Funes.
El pleno del Parlamento tomó juramento a Barahona a primera hora de la madrugada, luego de que los líderes de los partidos acordaran la noche del viernes en la Casa Presidencial nombrar en el cargo a este abogado, que se desempeñó como fiscal adjunto entre 2003 y 2006, informaron medios locales.
Barahona, según El Diario de Hoy, era la propuesta de los partidos de derecha Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), Partido de Conciliación Nacional (PCN) y Partido Demócrata Cristiano (PDC).
La Fiscalía General se encontraba en manos de Astor Escalante, quien era el fiscal adjunto, luego de que en abril pasado concluyera el periodo de Félix Garried Safie al frente de la institución.
Los partidos políticos no habían logrado llegar a un acuerdo para elegir al funcionario y barajaron hasta 85 candidatos durante los últimos meses.
En la discusión actuó como medidor, desde julio pasado, el presidente de El Salvador, Mauricio Funes, miembro del izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).
El viceministro de seguridad, Henrry Campos, candidato a fiscal por parte del FMLN, dijo hoy a la Radio Nacional de El Salvador que la elección de Barahona "no llena las expectativas" de cara a la Administración que dirige ese partido.
Campos, no obstante, elogió que el FMLN renunciara a sus intenciones para alcanzar acuerdo y elegir al funcionario tras cinco meses de acefalía del Ministerio Público.