Las disputas y tensiones entre diversas agencias federales de EEUU, y la falta de directrices claras sobre la emisión de visas, obstaculizan los esfuerzos por impedir la entrada al país de presuntos terroristas, según un informe divulgado hoy.
La Oficina de Supervisión del Gobierno (GAO), que es el brazo investigador del Congreso, dijo hoy en un informe que el denominado Programa de Seguridad en las Visas (VSP, en inglés) afronta "varios retos" en el exterior, que dificultan la revisión de las solicitudes de visas.
Según el informe, más de la mitad de las 20 embajadas y consulados de EEUU que afrontan un mayor riesgo de aprobar visas a presuntos terroristas no cuentan con una unidad de seguridad para esos documentos, pese a que el Congreso las autorizó hace casi una década.
Esas unidades de seguridad están administradas por agentes de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE), que forma parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
El problema es que, según la GAO, ni las autoridades del DHS ni las del Departamento de Estado se ponen de acuerdo sobre cuál es el "nivel de asociación terrorista" que se debe establecer antes de denegar una visa.
Además, hay "tensiones significativas" entre los agentes de ICE y las autoridades del Departamento de Estado en algunas de las embajadas, principalmente debido a la falta de claridad sobre sus tareas respectivas, indicó el análisis.
También median los problemas de escasa capacitación del personal para el escrutinio de las solicitudes y, en general, los instrumentos para medir la eficacia del VSP son insuficientes, agregó.
El VSP fue creado en 2003 en respuesta a los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, con el objetivo de revisar las solicitudes en embajadas y consulados de EEUU en el mundo, de manera que se frenara la emisión de visas a "individuos que suponen una amenaza" para el país, explicó la GAO.
Los 19 terroristas implicados en el atentado del 11-S consiguieron visas legales para entrar a EEUU con relativa facilidad. El programa VSP, creado dentro de la legislación aprobada poco después de los atentados, exige un mayor escrutinio de las solicitudes de visas.
El intento de atentado contra contra un avión de Northwest, que volaba desde Amsterdam a Detroit (Michigan) el 25 de diciembre de 2009, renovó las preocupaciones de las autoridades estadounidenses por la eficacia y seguridad del programa.
Las autoridades del Departamento de Estado y de ICE no han reaccionado al informe, que se centró en las operaciones de 13 unidades del VSP.
El informe fue solicitado por varios senadores, entre ellos el senador independiente Joe Lieberman, quien afirmó en un comunicado que el informe de la GAO "pinta un panorama muy decepcionante y problemático" sobre el VSP, que fue ideado como pieza clave "de la estrategia para impedir la entrada de terroristas a EEUU".