La mayoría de los sindicatos de docentes de la capital argentina comenzó hoy una huelga de 48 horas en demanda de mejoras salariales, la tercera en lo que va de año.
La medida de protesta afecta a todos los niveles de la educación y pretende, además, el pago en fecha de los salarios y el aumento del presupuesto para el sector.
La huelga comenzó pese a una gestión de último momento del ministro de Educación de Buenos Aires, Esteban Bullrich, quien anoche convocó a los delegados de cada sindicato para destrabar el conflicto, pero se retiró abruptamente de la reunión 15 minutos después de iniciada.
Manuel Gutiérrez, secretario general de la Asociación de Enseñanza Media y Superior, uno de los gremios que se adhirieron al paro, explicó hoy que los docentes porteños reclaman un aumento de 300 pesos (75 dólares) en el salario mínimo.
"Pedimos en cifras concretas que un docente que recién se inicia pase a ganar de 1.900 a 2.200 pesos (de 475 a 550 dólares). Hay que tomar en cuenta que ese salario se mantiene sin modificaciones durante seis años", indicó en declaraciones a Radio 10 de Buenos Aires.
El gobierno de Buenos Aires ofreció un incremento salarial de 100 pesos (25 dólares), subida que el secretario gremial calificó de "insuficiente y negativa" porque "de ninguna manera se condice con el aumento del coste de vida".
La medida de fuerza estará secundada hoy por una manifestación de docentes frente a la sede del gobierno.
El nuevo paro complica aún más el ciclo lectivo en la capital del país, ya de por sí alterado por la toma de colegios que durante varias semanas organizaron estudiantes secundarios en reclamo de mejoras edilicias y mayor presupuesto para la educación.
El jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, ha advertido que algunos alumnos secundarios tendrán clases hasta "febrero" en Buenos Aires para recuperar las jornadas educativas perdidas por la toma de colegios y las huelgas docentes.
"Se deberá completar el ciclo lectivo de 180 días. Es una decisión inamovible", señaló.