Un directivo de Doe Run Perú, empresa minera que atraviesa una grave crisis financiera, aseguró hoy que la firma aún es viable y puede rescatarse, mientras unos 3.500 trabajadores del Complejo Metalúrgico de La Oroya (centro del país) continúan por segundo día su huelga indefinida con bloqueos de carreteras.
El vicepresidente corporativo de Asuntos Ambientales de Doe Run Perú (DRP), José Mogrovejo, enfatizó que la compañía está dispuesta a aportar 31 millones de dólares para que materialice un plan de rescate del sector privado para evitar su colapso financiero.
No obstante, Mogrovejo demandó en declaraciones a Radio Programas del Perú (RPP) claridad en las negociaciones para salvar a la empresa y acusó a los trabajadores de Doe Run de entorpecer el diálogo.
El ejecutivo agregó que DRP debe 107 millones de dólares a sus acreedores peruanos y está dispuesta a adoptar un conjunto de medidas como la capitalización de la deuda, es decir, la entrega de la totalidad de las acciones en garantía de cumplimiento de los acuerdos que vayan a adoptarse.
La minera, de capital estadounidense y principal procesadora de metal del centro de Perú, opera el Complejo Metalúrgico de La Oroya, en la región de Junín, desde 1997, y la mina Cobriza, en Huancavelica, desde 1998, donde produce plomo, zinc, cobre, plata y oro, además de subproductos como ácido sulfúrico e indio.
A raíz de la crisis financiera mundial, redujo sus operaciones al mínimo aduciendo que no tenía recursos suficientes después de que se le suspendiera un crédito de un conjunto de bancos extranjeros.
Tras la mediación del ministro peruano de Economía, Luis Carranza, un grupo de firmas del sector minero anunció en abril que avalaría un préstamo de 175 millones de dólares para que Doe Run reanudara sus actividades.
A cambio, la compañía se comprometió a poner el 100 por ciento de sus acciones como garantía de su cumplimiento del Programa de Adecuación y Manejo Ambiental (PAMA), que debe estar implementado en el mes de octubre.
DRP solicitó ampliar el plazo del PAMA, pero el Gobierno le advirtió de que solo lo hará si cumple con los compromisos adquiridos con los acreedores, que demandan que su matriz en Estados Unidos, el Grupo Renco, capitalice una deuda de 156 millones de dólares de su filial peruana.
Hoy en la ciudad de La Oroya, el municipio más contaminado de América, unos 3.500 trabajadores de Doe Run y la población continuaron por segundo día consecutivo con una huelga indefinida que incluye el bloqueo de la Carretera Central, que conecta la selva central con Lima y donde se encuentran varadas miles de personas.
La minera ha ofrecido a sus trabajadores suspender sus labores por 90 días con una paga de medio sueldo, pero ellos, temerosos de perder sus empleos, han rechazado la oferta y exigen la intervención del Gobierno, que ha asegurado estar buscando una solución a la problemática de Doe Run.
Ante la ola de protestas en Perú por diversas demandas, el Ejecutivo autorizó hoy el ingreso del Ejército en la región de Junín, donde se encuentra La Oroya.