Dwight Howard es una fuerza de la naturaleza convertido en el mejor pívot defensor


La historia del baloncesto estadounidense siempre ha tenido jugadores legendarios que han ocupado la posición de pívot y camino de ese nivel marcha Dwight Howard, una fuerza de la naturaleza que se ha ganado con todo merecimiento su condición del mejor de la liga bajo los aros.


Por eso, a nadie le sorprendió que los periodistas que siguen la competición diaria de la liga volviesen a elegir a Howard, el pívot de los Magic de Orlando, como el Jugador Defensivo del Año por segunda temporada consecutiva.


Mucho menos sorprendió al entrenador de los Magic, Stan Van Gundy, que sabe a la perfección toda la aportación que hace al equipo y el potencial que tiene todavía por delante para desarrollar.

 

"Antes que nada creo que es un premio que se merece sin ningún tipo de dudas y además esto no es más que el principio de los muchos logros individuales y colectivos que va a conseguir Dwight como profesional", destacó Van Gundy.


El premio lo convierte en el único en la historia de la NBA que lo ha conseguido por segunda vez y, además, por segundo año consecutivo ha liderado a la liga en rebotes y tapones.


"Supermán", como se le conoce a Howard desde que ganó el Concurso de Mates hace tres temporadas, logró 576 puntos del panel de periodistas especializados, sin que tuviese ningún tipo de oposición entre los otros candidatos al premio.

 

El alero Josh Smith, de los Hawks de Atlanta, que quedó segundo, recibió 136 puntos, mientras que Gerald Wallace, de los Bobcats de Charlotte, fue tercero con 113 puntos, sin que sus estadísticas tampoco tuviesen nada que ver con las que aportó Howard durante toda la temporada regular.


El pívot estrella de los Magic logró promedios de 13,2 rebotes y 2,8 tapones por partido y fue clave para que el equipo de Orlando (59-23) quedase como campeón de la División Sureste y con la segunda mejor marca de la Conferencia Este y de la liga.


Sólo los Cavaliers de Cleveland (61-21) tuvieron mejor marca y mostraron que pueden ganar a los actuales campeones de la Conferencia Este y subcampeones de las pasadas Finales de la NBA.

 

"Es simplemente una fuerza de la naturaleza imparable bajo los aros, su fuerza física y calidad le hacen ser un jugador muy especial, además de la filosofía positiva y alegre con la que concibe el deporte", explicó Van Gundy. "Es un líder dentro del campo, que no hace sentir al resto de sus compañeros inferiores, sino todo lo contrario".


Ni tan siquiera leyendas que jugaron como número cinco en la NBA como Bill Walton, Kareem Abdul-Jabbar, Hakeem Olajuwon y Ben Wallace, este último en un nivel inferior a los tres anteriores, pudieron por liderar la liga por dos años consecutivos en las dos categorías de rebotes y tapones.


Howard es el séptimo jugador en ganar el premio en temporadas seguidas, uniéndose a Wallace, Olajuwon, Dikembe Mutombo, Alonzo Mourning, Dennis Rodman y Sidney Moncrief. Ben Wallace y Mutombo ganaron el premio cuatro veces.

 

"No hay duda de que estamos ante el jugador defensivo de mayor impacto que se ha dado nunca en la NBA, si tenemos en cuanta que Dwight sólo tiene 24 años", explicó Van Gundy. "Su aportación es excepcional".


Howard ya fue el jugador más joven en ganar el premio la temporada pasada y las estadísticas no dejan ninguna duda de que con su presencia bajo los aros, los Magic son el equipo que dejan a sus rivales con el peor porcentaje de anotación, un promedio de 43,8 por ciento.


Solo el problema de las personales, en muchos casos demasiado estrictas por parte de los árbitros ante la fuerza física de Howard, le impiden ser todavía mucho más efectivo y productivo para el equipo.


Su nuevo compañero, el escolta Vince Carter, que estuvo entre los mejores encestadores de la liga antes de llegar esta temporada a los Magic, reconoce que Howard es un jugador muy especial y único cuando está en el campo.


"Uno siempre tiene que saber que va a estar allí, en el lugar idóneo para luchar por el balón", explicó Carter. "Tiene gran instinto. Siempre está en tu mente y como rival no puedes sacar de la cabeza".


Carter admite que cuando se enfrentaba a Howard en su mente estaba no sólo el poder superar al marcador de turno que le tocase, sino que además al final siempre aparecía la pesadilla de superar al pívot estrella de los Magic.


"¿Sabes que si le ganas a tu hombre, todavía tienes que conseguir superar a Dwight", esa es la interrogante que todos los jugadores nos hacemos cuando nos tocaba enfrentarnos a Howard", explicó Carter."Ahora conozco porqué era tan difícil superar ese obstáculo".


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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