Ecologistas argentinos acusaron hoy al Gobierno de "claudicar" en las exigencias a Uruguay para evitar la "contaminación" que causa la papelera de capital finés UPM-Botnia instalada en territorio uruguayo de una zona de la frontera común.
También acusaron a las autoridades argentinas de buscar la "resignación" de la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú, ciudad vecina a la uruguaya de Fray Bentos, donde se levanta la planta.
Un centenar de miembros del grupo ecologista hizo esos cargos al Gobierno de Cristina Fernández durante una manifestación al cumplirse hoy un año de su decisión de levantar el bloqueo del puente que une a Gualeguaychú con Fray Bentos a través del río Uruguay, hito fronterizo entre ambos países.
"El propio Estado (argentino) ha dicho cuando fue a (la Corte Internacional de) La Haya que (UPM) Botnia era ilegal y contaminaba", recordaron en una proclama difundida a los periodistas.
Aunque "está verificada la ilegalidad, estamos peor que antes: se vigila menos a UPM-Botnia, no se informa y se claudica en los reclamos frente a la República Oriental del Uruguay", remarcaron.
"Nadie duda de la complejidad del problema, del entramado internacional y de las implicaciones de este conflicto. Empero, eso de ninguna manera puede llevar al desencanto como salida y a la búsqueda de una resignación" mientras "desde el Gobierno se apunta más a desactivar el reclamo, cansar a las víctimas y lograr la resignación", advirtieron.
Asimismo, se lamentaron de la "situación de desamparo e indefensión" de la población de Gualeguaychú, a unos 270 kilómetros de Buenos Aires.
"Las autoridades gubernamentales, por acción u omisión, aparecen en general más preocupadas por garantizar la inversión de una empresa ilegal que por la salud de los propios vecinos y la sustentabilidad" de los recursos naturales, aseguraron.
"El Estado ha intentado acallar el conflicto y ocultar, en lugar de reclamar y fomentar la participación popular, como prescribe la Ley General de Medio Ambiente", subrayaron.
Los ecologistas argentinos recordaron que hace un año levantaron el bloqueo del paso a Uruguay que mantenían desde fines de 2007 "porque el Gobierno dijo que era el escollo principal" para hallar una solución al conflicto.
Luego del acuerdo alcanzado en agosto pasado para el control conjunto de UPM-Botnia y la preservación del ambiente en la zona de frontera "a la fecha sólo se sabe" que hubo dos inspecciones "en forma de ensayo o simulacro", advirtieron.
La instalación de la papelera finlandesa en territorio uruguayo fronterizo con Argentina fue motivo del peor conflicto entre ambos países de las últimas décadas.