La vulnerabilidad a las catástrofes naturales es una de las mayores amenazas para el desarrollo de la región, en la que muchos países están expuestos a huracanes, inundaciones, terremotos, aludes, erupciones volcánicas e incendios forestales.
El Fondo ofrecerá donaciones para apoyar actividades como la identificación de riesgos, preparación de proyectos de prevención, diseño de inversiones de prevención en zonas de alto riesgo y mejora de sistemas de alerta temprana.
Aunque el fondo se financiará con recursos del BID, el banco también podrá recibir contribuciones de naciones donantes o agencias multilaterales interesadas en apoyar este tipo de iniciativas.
Sólo en Centroamérica la media anual de muertes por estas causas es de 3, 500 personas, debido a la falta de previsión y de infraestructuras, dicen los expertos.
El deterioro del medio ambiente, la urbanización en zonas no apropiadas o cerca de ríos hacen que las comunidades cada vez sean más vulnerables y tengan más posibilidades de sufrir estos fenómenos.