La equiparación salarial a 300 dólares decretada recientemente por el Gobierno para los funcionarios, poco o nada compensa el alto costo de la vida que viene impactando el bolsillo de los panameños.
Esta tesis la plantea el economista Rolando Gordón, al indicar que el aumento no significa nada, porque solo se le ha devuelto al trabajador un 5,25% que perdió por las recientes alzas.
Para que realmente se note la equiparación, el economista propone que el salario supere los 310 dólares.
Un reciente informe de la Contraloría General de la República revela que solo los alimentos aumentaron un 6% en mayo pasado, al compararlos con igual período de 2006, mientras que la comida fuera del hogar subió 3%.
Igualmente, el costo de la vida fue impactado al alza en un 3,7% por el sector de vivienda, agua, electricidad y gas. El alquiler se incrementó en 2,8%.
Para Felipe Chapman, de la firma consultora Indesa, el mercado debe poder asimilar un aumento de salarios, mediante una flexibilización de las reglas.
Advirtió que no hay que olvidar que un alza puede provocar aumentos en los bienes y servicios.