El secretario de Actas y Correspondencias del Sindicato de Trabajadores de la Puerto Armuelles Fruit Company, Hemeregildo Rubio, reconoció ayer que no podrán actuar en el caso relacionado al reciente despido de 400 obreros, porque están conscientes que no se puede cambiar lo que establece la ley, a la vez que desvirtuó una posible crisis en el sector.
Las declaraciones de Rubio se dan, luego de considerar que los 400 empleados despedidos no han cumplido los dos años de labor y por lo tanto, la acción se ha ejecutado dentro del marco ilegal.
"En este caso no podremos intervenir, porque no se puede cambiar o pelear contra lo dispuesto en la ley", enfatizó Rubio, al tiempo que dijo estar consciente que en la actualidad existe escasez de frutas para procesar.
Cabe destacar, que ,en sus reformas ,la ley establece que mientras un empleado no tenga los dos años de servicio, no es considerado como permanente y en esta ocasión, la empresa los ha liquidado con sólo cinco o seis meses de estar laborando.
Rubio manifestó que los 400 trabajadores fueron contratados de manera eventual y aunque la empresa canceló el contrato con el pretexto de recontratarlos, cuando la producción mejore en el mercado extranjero, la dirigencia sindical no podrá hacer nada, ya que los empresarios se han acogido a lo que establece el Código de Trabajo.
En tal sentido, indicó que en la actualidad la representación sindical mantiene conversaciones con la compañía, a fin de llegar a acuerdos favorables para todos, mantener la estabilidad laboral y evitar el resurgimiento de un nuevo conflicto que en su mayor parte afectaría a la clase obrera.
En ese orden, el vocero aseguró que, pese a que los trabajos en los diferentes departamentos de las fincas bananeras han disminuido a consecuencia de la baja calidad de la fruta, no se puede vaticinar una crisis en los próximos días, porque las mujeres, que tienden a ser las más perjudicadas con estas situaciones, tienen cuatro días de trabajo garantizados.
Anteriormente laboraban cuatro mil 200 trabajadores para la transnacional bananera Puerto Armuelles Fruit Company (PAFC). Sin embargo, con el despido sólo quedan tres mil 800.