La Comisión Europea (CE) abrió ayer un proceso de consultas públicas con agentes económicos para que hagan aportaciones a la redacción del proyecto para la creación de un impuesto sobre las transacciones financieras.
La Comisión quiere "recoger puntos de vista de agentes del mercado, reguladores, socios sociales, ONG y otras partes interesadas" sobre "el impacto y la viabilidad" de las distintas opciones y sobre el diseño y problemas de un hipotético impuesto de estas características, según un comunicado del Ejecutivo comunitario.
El periodo de consultas se abrió ayer y se cerrará el 19 de abril próximo.
En un informe presentado en octubre, la CE afirmó que la tasa sobre las actividades financieras europeas, que gravaría los beneficios y remuneraciones de cada banco, es "la mejor opción" y la más viable en caso de que sea adoptada de manera unilateral en la UE.
El Ejecutivo apostó por introducir un impuesto que se centre en los beneficios y en las remuneraciones del sector financiero, de manera que se grave a las empresas y no a cada agente participante en una operación financiera, como sí sucedería en el caso de un impuesto sobre las transacciones.