Un total de 2,801 brasileños murieron el año pasado víctimas de accidentes de trabajo, un número en un 4.8% superior a los 2,674 de 2003, según estadísticas de la Previsión Social citadas ayer por la prensa.
De acuerdo al Anuario Estadístico de la Previsión Social, cuyas cifras son divulgadas hoy por el diario O Globo, el número total de accidentes de trabajo en Brasil saltó de 393, 071 en 2002 a 399, 077 en 2003 y a 458, 956 en 2004. El crecimiento de los accidentes entre 2003 y 2004 fue del 15%.
Las estadísticas, sin embargo, sólo incluyen los trabajadores que tienen contrato regular y garantías laborales, y excluyen los accidentes ocurridos en el sector informal de la economía, responsable según algunas estadísticas de más de la mitad de los empleos del país.
"Hubo un aumento de la población expuesta al riego. El crecimiento económico de 2004 aumentó el número de empleos pero no de las medidas de seguridad necesarias para reducir los accidentes", reconoció el director del Departamento de Seguridad y Salud del Ministerio de Trabajo, Rinaldo Marinho Costa Lima.
En cuanto a las enfermedades debidas a las condiciones laborales, el número aumentó el 15.6% al pasar de 23, 858 en el 2003 a 27, 587 el año pasado.
Los sectores entre los que más crecieron los accidentes de trabajo fueron el de la extracción mineral, con un número de accidentes en un 43.8% superior al de 2003, y el de refino de petróleo (43.3%). El país gasta cerca del 2% de su Producto Interior Bruto al año para atender a personas que se accidentan.