En el mercado bursátil de prestigio internacional, las acciones de México cotizan muy bajo, y es comprensible.
Luego de un difícil aprendizaje en las crisis económicas, México por fin ha desarrollado una clase financiera profesional de talla mundial. El Banco de México es por completo autónomo, y eso refleja una situación saludable de las finanzas públicas del país.
El crecimiento económico anual de alrededor del 4% tiene que mejorar, pero no es despreciable en momentos de recesión internacional. En un país con un elevado nivel de pobreza, los programas sociales de México siguen siendo insuficientes, pero se los ha fortalecido, no por medio del favor de un presidente (como pasó alguna vez), sino como resultado de la continuidad internacional.