Prevención
- El Decenio de Acción, dispuesto por la Asamblea General de las Naciones Unidas, es una oportunidad histórica para que los países detengan e inviertan la tendencia que lleva a predecir alrededor de 1.9 millones de muertes anuales para el año 2020 si no se toman medidas.
- “Se necesita voluntad política al más alto nivel de gobierno para conseguir una legislación adecuada sobre la seguridad vial y una estricta observancia de esas leyes por parte de todos”, manifiesta Margaret Chan, directora general de la OMS.
- Las intervenciones para mejorar la seguridad vial mundial han mitigado el aumento previsto del número de muertes.
E l informe sobre la situación mundial de la seguridad vial 2013 es una clara advertencia a los Gobiernos de que queda mucho por hacer para proteger a los usuarios de las vías públicas, afirma Michael R. Bloomberg, filántropo y alcalde de la ciudad de Nueva York, cuya fundación ha financiado el estudio.
Las muertes y las lesiones por accidentes de tránsito son prevenibles. Este informe supone un importante paso para lograr la seguridad de los peatones, ciclistas y motoristas en todo el mundo. Demuestra que se avanza, pero que todavía queda mucho por hacer.

Cada año se registran en todo el mundo, aproximadamente 1.24 millones de muertes por accidentes de tránsito, y la situación ha cambiado poco desde 2007. Sin embargo, esta estabilización debe examinarse en el contexto de un aumento mundial del 15% en el número de vehículos registrados, lo cual indica que las intervenciones para mejorar la seguridad vial mundial han mitigado el aumento previsto del número de muertes.
En América Latina, más de 23 mil 500 peatones mueren cada año en las vías públicas.

En las Américas, el 23% de los decesos por accidentes de tráfico corresponde a peatones, según la Organización Panamericana de la Salud.
Los accidentes de tráfico provocan cada año la muerte de 1.3 millones de personas, dejan entre 20 y 50 millones de heridos y causan pérdidas anuales que superan los 500,000 millones de dólares para Gobiernos e individuos.

La clave para reducir la mortalidad causada por el tránsito es que el mayor número de Estados Miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) tengan leyes que abarquen los factores de riesgo.
