Muchas pasiones está levantando en el país el desempeño que tiene nuestra economía y más allá de esto, la nueva política fiscal de Martinelli.
Esto se traduce en un escenario de oportunidades y apuestas, donde ha surgido la discusión tanto a nivel gubernamental como privado, de cuan cerca podríamos estar de alcanzar el grado de inversión como país.
Los especialistas dicen que ya lo tenemos. En realidad hablan en forma figurativa, se refieren al excelente desempeño que tienen los papeles panameños respaldados por fuertes compradores institucionales.
Sin embargo, el grado de inversión hace falta, el tenerlo mejoraría aún más nuestra credibilidad a manos de las calificadoras, que juzgan que el país tenga éxito, tanto en lo económico como en los social.