Cifras relevantesde la Acodeco
25- mil dólares es la multa más alta que impondrá la Acodeco a las empresas que quebranten la ley.
- mil dólares de multa se impondrá si se verifica que hubo afectaciones a la salud pública.
- de la población panameña acude a la entidad a poner denuncias por daños +en viviendas.
La Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco) busca implementar un sistema que le permita imponer multas de forma directa y expedita a los agentes económicos que abusen de los clientes.
Para lograrlo, la entidad impulsa modificaciones a la Ley 45 del 31 de octubre de 2007, a través de la cual los consumidores podrían sentirse seguros a la hora de realizar el abono inicial de su casa o la compra de algún bien.
Entre las principales modificaciones figuran aspectos como multar a comercios que adicionen al precio de la mercancía cualquier otro cargo distinto al impuesto, las propinas impuestas de forma obligatoria en algunos restaurantes, la creación de un fideicomiso para proteger el abono inicial de las personas que compren una casa, el no aceptar monedas o billetes de cualquier denominación. En la actualidad, los comercios se niegan a recibir billetes de 50 y 100 dólares y algunos bancos no reciben las nuevas monedas de un dólar que circulan en el país.
Otra de las normativas establece la devolución del dinero o el cambio de un producto si dentro de los primero 15 días, el consumidor no ha podido utilizar el bien adquirido.
La Acodeco, con la modificación, tendrá la potestad de sancionar directamente mediante boletas expedida al local comercial, las conductas que representan una infracción evidente, tales como productos vencidos, falta de precio a la vista, entre otras.
Pedro Meilán, administrador de la Acodeco, manifestó que se propondrán las modificaciones de algunos artículos de la ley porque no es justo que un usuario compre un bien y cuando llegue a su casa, se percata de que no está en buen estado y no se lo quieran cambiar ni devolver el dinero.
“El vendedor del almacén lo que hace es remitir al cliente con el producto defectuoso al taller de la marca para que se lo reparen, lo que no debe suceder”. A juicio de Meilán es un abuso porque la persona está pagando el precio de un artículo nuevo”, manifestó.
En el caso de las inmobiliarias hay dos temas específicos: uno es el de los abonos para separar una vivienda que supuestamente será construida y la compañía desaparece del mercado con el dinero de los compradores. Para evitar esta anomalía se pretende crear un fideicomiso con el dinero de los abonos realizados y así garantizar que los recursos no se pierdan o se malgasten, dijo Meilán.
También se dan muchas quejas contra las constructoras, pues luego de entregar un inmueble el mismo sufre rajaduras u otras anomalías, pero no hay quién se responsabilice de las fallas debido a que la compañía cerró.