Debido a los efectos del Fenómeno “El Niño", la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) emitió una circular a las navieras la cual establece ciertas restricciones temporales al calado de los buques para todos los agentes, propietarios y operadores de la vía interoceánica.
La circular establece que el calado máximo permitido será de 11,89 metros (39,0 pies) en agua dulce tropical, efectivo a partir del 8 de septiembre de 2015. El calado máximo autorizado se define en función del punto más profundo de inmersión en específico para cada buque en el lago Gatún.
No se espera que estas medidas afecten de manera significativa la eficiencia y capacidad de las operaciones del Canal. A manera de información, el 18.5% de los buques que transitan por el Canal tienen un calado mayor a 11.89 metros (39.0 pies).
Rommel Troetsch, expresidente de la Cámara Marítima de Panamá, indicó que si las restricciones de calado llegan a aumentar significativamente y se mantienen por mucho tiempo afectará el volumen de carga que transportan las navieras que operan por la ruta del Canal de Panamá, lo que les llevará a buscar otras rutas donde puedan manejar más carga, afectando los ingresos del canal.
"Si las restricciones de calado se mantienen por mucho tiempo, para los servicios que operan entre Asia y la Costa Este de Estados Unidos, la ruta del Canal de Suéz, que inaugura hoy su expansión, puede ser una solución temporal para las navieras", indicó Troetsch.
Hay que destacar que anticipando esta situación, la ACP envió un nota a sus clientes para advertirles sobre posible restricción de calado por el fenómeno de El Niño que ha ocasionado la falta de lluvias.
En nota fechada del 1 de agosto de 2015, el vicepresidente ejecutivo de Operaciones del Canal de Panamá, Esteban Sáez, informó a los clientes la intensidad del fenómeno de El Niño y el impacto que podría tener sobre la vía.
El Canal de Panamá lleva desde hace varios meses, la aplicación de acciones de conservación como la no generación de electricidad en la planta hidroeléctrica de Gatún y la eliminación del uso de asistencia hidráulica en la operación de las esclusas.
Además, alrededor de 1.9 millones de personas se abastecen del agua proveniente de estos lagos, por lo que recomiendan ahorro.