La propuesta del gobierno argentino para reestructurar su voluminosa deuda con privados en mora fue rechazada por los acreedores -que cuestionaron el acuerdo con el FMI- y recibida con disgusto por analistas de Wall Street. "Decepcionante", "escandalosa", "inaceptable" o "poco realista" son algunos de los calificativos de los acreedores en Europa y Estados Unidos.
Sin embargo, los inversores se mostraron dispuestos a negociar el plan, a la espera de que el gobierno argentino muestre flexibilidad. En Wall Street, en tanto, la reacción fue "muy negativa", dijo Carl Ross, experto de la firma de inversiones Bear Sterns, a la AFP.
Llamó la atención "la posición inicial de regateo de Argentina de no pagar los intereses adeudados", añadió. Argentina -en suspensión de pagos con sus acreedores privados desde diciembre de 2001- presentó el lunes en Dubai su propuesta para reestructurar 87,000 millones de dólares de su deuda en mora, que asciende a 94,300 millones.
El gobierno argentino pidió a los inversores que renuncien a 75% del valor nominal de sus títulos, y no incluyó en la oferta los intereses acumulados desde el cese de pagos, por unos 14,000 millones de dólares.
Uno de los grupos de acreedores, la Agencia de Renegociación de la Deuda Argentina (ABRA), consideró ayer "decepcionante" la oferta, pero se congratuló por el inicio de las negociaciones.
"La proposición sólo marca el inicio de las negociaciones. Y esto último es la información positiva", sostuvo Adam Lerrik, principal negociador de ABRA.