Los países con flotas pesqueras que surcan el Mediterráneo acordaron un conjunto de medidas para conservar la población de peces en ese mar, durante una reunión organizada por la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
Esa iniciativa fue adoptada en la reunión anual de la Comisión General de Pesca del Mediterráneo (CGPM) celebrada en Roma con la presencia de 19 países, entre ellos España, Italia, Francia, Chipre, Marruecos, Túnez, Argelia, Egipto, Libia y Turquía, informó ayer la FAO en un comunicado.
Los países llegaron a un acuerdo sobre el uso de nuevas redes más selectivas en los buques de arrastre, que permitirán escapar a los peces más jóvenes para que tengan la posibilidad de reproducirse.
Entre las especies que se beneficiarán están el mujol y la merluza, muy apreciados por los consumidores y de gran importancia económica, pero que están calificadas por la FAO como especies "sobreexplotadas" o "completamente explotadas".