firmado ayer entre China y Estados Unidos afectará desde el yen hasta las acciones en Hong Kong, pero no causará un repunte inmediato de las inversiones en China, dijeron analistas y economistas de fondo.
"Estas son muy buenas noticias para China a largo plazo", afirmó el economista Frank Gong, un alto miembro del grupo de estrategia monetaria del Bank of America, en Hong Kong.
"El acuerdo demuestra que la dirigencia (de China) todavía está fuertemente comprometida con la reforma y está dispuesta a intercambiar el dolor a corto plazo por las ganancias a largo plazo", dijo Gong.
El acuerdo entre China y Estados Unidos elimina un importante obstáculo para el ingreso de Beijing a la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Los analistas dijeron que el ingreso a la OMC aumentará la confianza de los inversionistas extranjeros en China porque impulsará las reformas en los sectores de las empresas estatales y la banca.
No obstante, a corto plazo una reducción de las barreras arancelarias podría exacerbar el problema de la deflación en China y tendría un impacto negativo en la balanza comercial.
El acuerdo estipula que China reducirá sus aranceles de importación promedio a 17 por ciento, de 22.1 por ciento y que los bancos, compañías de seguros y firmas de telecomunicaciones tendrán más acceso al mercado chino.
No hay cambios drásticos para los gerentes e inversionistas
Sin embargo, para los gerentes de inversiones las cosas no cambiarán dramáticamente.