El acuerdo suscrito entre el gobierno colombiano y el FMI, que le permite al país andino acceder a un crédito de contingencia por 2,100 millones de dólares, podría significar un ajuste fiscal más drástico del previsto, indicaron medios de prensa.
Según el diario El Tiempo de Bogotá, en caso que se presente algún inconveniente en el plan de ajuste puesto en marcha desde el primero de enero pasado por el gobierno de Alvaro Uribe, la administración se comprometió con el Fondo a ejecutar un plan de contingencia. "El programa incluiría un nuevo aumento de impuestos, mayor recorte en el gasto público y hasta una emisión de bonos de paz", precisó el diario.
El acuerdo "stand by" suscrito en Washington con el Fondo Monetario Internacional (FMI) le permitirá al gobierno colombiano contar con 2,100 millones de dólares para 2003 y 2004, con el compromiso del ejecutivo de bajar de 4% a 2.45% del Producto Interno Bruto (PIB) el déficit en las finanzas públicas, lo que significa una reducción de más de tres billones de pesos (1,028 millones dólares).
Para lograrlo, el gobierno y el Congreso aprobaron a finales de diciembre pasado sendas reformas en materias tributaria, pensional y laboral. Además, se dio vía libre a un referendo para que los colombianos aprueben -en el primer trimestre de 2003- otras medidas de ajuste económico.
Sin embargo, en la carta de intención aprobada por el FMI, las dos partes incluyen una serie de eventos contingentes como el incremento del gasto en seguridad, la falta de apoyo del Congreso a algunas medidas del gobierno, la no aprobación del referendo y la volatilidad de los mercados externos.
Según el diario económico La República de Bogotá, ante ello el ejecutivo se comprometió con el organismo a implementar nuevas medidas como impuestos adicionales, reducción del gasto, utilización de recursos petroleros hasta por USD 1,028 millones y, en caso de gastos militares adicionales, bonos de largo plazo en términos condicionales.