El presidente de EE.UU., Barack Obama, aplaudió ayer el histórico acuerdo de la Organización Mundial del Comercio (OMC) que desbloquea la Ronda de Doha y, en particular, destacó su importancia para las pequeñas empresas.
Este acuerdo “eliminará burocracia y retrasos burocráticos para el envío de mercancías en todo el mundo”, afirmó Obama en un comunicado divulgado por la Casa Blanca.
A su juicio, las pequeñas empresas están entre los “mayores ganadores” con este acuerdo, porque son las que tienen más “dificultades” para “navegar” en el sistema comercial actual.
“Estamos orgullosos del papel de liderazgo de Estados Unidos para llegar a este acuerdo”, sostuvo Obama, que felicitó también al director general de la OMC, el brasileño Roberto Azevedo.
Según el mandatario, el acuerdo “representa la renovación del sistema de comercio multilateral que apoya a millones de empleos en Estados Unidos y ofrece un foro para la aplicación robusta de los derechos comerciales”.
Los 159 países miembros de la OMC, reunidos en Bali (Indonesia), mostraron con este acuerdo su voluntad política al superar las diferencias y lograr consensos en temas importantes sobre agricultura, facilitación del comercio y desarrollo.
Los partidarios calculan que este pacto supondrá un billón de dólares a la economía mundial y que creará 21 millones de puestos de trabajo.
Los detractores, como World Development Movement, calificaron de insuficientes los compromisos adquiridos en Bali y de beneficiosos para las grandes corporaciones y no para los pobres.
Pacto global
En tanto, la experta española Arancha González dijo que los países menos avanzados pueden sacar beneficios adicionales del acuerdo de la cumbre ministerial de la OMC en Bali, mediante el reforzamiento de su participación en las redes globales de producción y en los mercados paranacionales.
González, directora del Centro de Comercio Internacional, recordó que hay varios factores relacionados con la conectividad que afectan a los países más pobres, como el hecho de que varios están localizados en zonas remotas, no tienen salida al mar o son pequeñas islas, todo lo cual tiene por consecuencia que sus infraestructuras de transporte suelen ser escasas y estar en malas condiciones.
“Por ejemplo, mover un contenedor a través de la frontera cuesta como media un 43% más a un país del grupo de los menos avanzados que a uno que no lo es”, comparó González, quien asumió recientemente la jefatura del Centro de Comercio Internacional, tras haber sido varios años directora del gabinete del anterior director general de la OMC, Pascal Lamy.
González adelantó que su entidad puede dar la asistencia necesaria a los responsables en los países en desarrollo que lo requieran para mejorar el entorno de negocios para las pequeñas y medianas empresas, en aplicación del acuerdo. “El acuerdo en sí es solo un primer paso”, dijo y añadió que hay mucho por hacer.