Suiza y Alemania formalizaron ayer un acuerdo para resolver un espinoso litigio fiscal y que permitirá al fisco alemán recuperar miles de millones de euros procedentes de la evasión de impuestos de sus ciudadanos con cuentas no declaradas en bancos helvéticos. Este mismo arreglo garantiza a los bancos suizos el acceso al mercado germano y evita el intercambio automático de información bancaria, conforme a la posición que Suiza defendió durante las negociaciones.
Uno de los objetivos es resolver las situaciones de fraude fiscal del pasado a través de la devolución a las arcas del Estado alemán de lo que dejaron de recibir gracias a que las cuentas de sus ciudadanos en Suiza estaban protegidas por el secreto bancario.