Varias organizaciones no gubernamentales, entre ellas Oxfam, acusaron ayer en Ginebra a los países ricos de presionar a las naciones en vías de desarrollo para que "se traguen" un acuerdo marco de liberalización comercial contrario a sus intereses.
"A los países en desarrollo los han puesto entre la espada y la pared: o aceptan un texto descafeinado o se los acusará de haber hecho fracasar las negociaciones (en la Organización Mundial del Comercio)", dijo la representante de Oxfam, Céline Charveriat, en conferencia de prensa.
Charveriat se refería a la fecha tope del 30 de julio fijada por el presidente del Consejo General de la Organización Mundial del Comercio, el japonés Shotaro Oshima, para la aprobación, con "un mínimo de modificaciones", de un texto que el G-20, liderado por Brasil y la India, y muchos otros países en desarrollo califican de "desequilibrado".
"A pesar de sus repetidas promesas de reforma (agrícola), los países ricos han seguido una política basada en el propio interés y han culpado insistentemente a todos los demás de una eventual parálisis" en las negociaciones de la ronda de Doha, agregó.
Oxfam critica sobre todo que, en su parte agrícola, el borrador no incluya aún ningún plazo concreto para la eliminación de las subvenciones a la exportación a la que se ha comprometido la Unión Europea siempre y cuando EEU., Australia, Canadá y otros hagan otro tanto con sus propios mecanismos de ayuda.
Asimismo denuncian que el texto, excesivamente vago, no resuelva el problema, reiteradamente denunciado, de los picos arancelarios (aranceles especialmente elevados) que aplican los países ricos a muchos productos del mundo en desarrollo, sobre todo si tienen valor agregado.
Otra crítica se refiere al hecho de que el documento preste más atención a los productos que quieren seguir protegiendo los países industrializados que a los que necesitan defender con aranceles altos los países de agriculturas vulnerables para no verse arrollados por importaciones mucho más baratas procedentes del mundo rico.
La portavoz de Oxfam se quejó de que la OMC haya introducido así en el acuerdo marco el concepto de productos "sensibles" ya que equivale a darles un "trato especial y diferenciado" no a quienes realmente lo necesitan (los países en vías de desarrollo) sino a los ricos. Estos podrían elaborar una larga lista de productos "sensibles", que no estarían sujetos a la misma apertura de mercado que el resto, lo que privaría a los países en desarrollo de las ventajas potenciales de una bajada general de aranceles.
Acusan a países ricos de presionar acuerdo
ONG´s critican el texto, porque no resuelva el problema de los picos arancelarios .