LOS PLANES DE Londres y otros gobiernos europeos de promover el uso de biocombustibles pueden dar lugar a un fuerte incremento del precio de los alimentos e incluso una escasez de ciertos productos, según el grupo Unilever.
El creciente uso de aceites vegetales como la colza o el aceite de palma en la producción de combustibles para vehículos de motor puede aumentar el precio de productos como la margarina y hacer que muchos consumidores los sustituyan por grasas animales, menos saludables, informa el diario "The Times", haciéndose eco de esa advertencia.
La crisis de Oriente Medio ha vuelto a los europeos mucho más vulnerables a la subida del precio del petróleo y ha llevado a la Comisión Europea a elaborar planes para aumentar la proporción de biocombustible actualmente utilizado hasta un 5.75% del total en 2010 frente al magro 0.8% actual.
Sin embargo, Alan Jope, vicepresidente de Unilever, el mayor fabricante de productos alimentarios del Reino Unido, teme consecuencias indeseadas de esa evolución.
Para cumplir las cuotas actuales de la UE se necesitaría entre un 50 y un 80% de la producción de colza, con lo que podría haber escasez de oferta, señala Jope. El precio de la colza, importante ingrediente en la fabricación de margarina, ha aumentado entre un 50 y un 80% en el último año.
A su vez, el aceite de palma, utilizado tanto en la alimentación como en la cosmética, se ha encarecido un 20% en sólo dos meses después de que se informase de que Malasia proyectan dedicar a biocombustible un 40% de su cosecha.
Europa tendría que reconvertir el 70% de sus tierras cultivables para aumentar en un 10% la proporción de biocombustible utilizado hoy día para el transporte.
Los aceites vegetales representan la mitad del costo de producir un bote de margarina y esa materia ha subido un 30%.
Advierten alza de precios por uso del biocombustible
El aceite de palma, utilizado en la alimentación como en la cosmética, se ha encarecido un 20%.