Brasil advirtió ayer que el abuso del sistema financiero por el "lavado de dinero", la financiación del terrorismo y la práctica o respaldo a las actividades criminales puede tener "significativos efectos económicos adversos" nacionales e internacionales.
El ministro de Finanzas de Brasil, Pedro Malan, dijo ante la reunión semestral del Fondo Monetario Internacional (FMI) y Banco Mundial (BM), en Washington, que esas prácticas pueden comprometer la integridad del sistema y de los países, y crear una mala reputación para los sistemas financieros domésticos.
Señaló que también puede generar conflictos en las fronteras y afectar a las fuentes financieras a nivel mundial.
Asimismo, Malan dijo que el comportamiento económico en Latinoamérica durante el 2002 probablemente será desigual a través de los diferentes países, aunque la recuperación financiera puede ser "fuerte" en América Central y México gracias al repunte económico de EEUU.
"La situación de Argentina permanece muy difícil, y una contracción en su producción, en el 2002, parece inevitable" indicó el ministro brasileño, cuyo país es, junto con Argentina, uno de los miembros de Mercosur.