Procter & Gamble, compañía de productos para el consumo, lanzó ayer un aviso a los inversores, previéndoles de que sus beneficios correspondientes al tercer trimestre de su año fiscal descenderán en un 10%. "El anuncio de Procter & Gamble nos dejó muy sorprendidos, y no fuimos los únicos en sorprendernos", decía ayer un analista neoyorquino. Así fue, efectivamente, perdió ayer un 31,38% de su valor y arrastró al índice Dow Jones hasta ceder un 3,68%, la mayor caída desde la crisis financiera de 1998.
La noticia desencadenó toda una fiebre vendedora entre los inversores, que llevó a 26 de los 30 valores que componen el índice Dow Jones de cerrar con pérdidas. Las emblemáticas Du Pont y General Electric perdieron un 7,04% y 5,46%,respectivamente. Esta última, muy sensible a las subidas de tipos, se vio penalizada por la persistencia de Greenspan en la necesidad de subir el el precio del dinero.
El hundimiento de Procter, encuadrada en el sector de consumo, arrastró a 3M, empresa paradigmática en este terreno, que perdió un 5,01%. Coca-Cola, mientras tanto, se dejaba en el parqué neoyorquino un 4,08% de su valor y llegaba casi a tocar su precio más bajo de los últimos tres años. Otras multinacionales como Johnson & Johnson, Mc Donalds y Merck sufrían un castigo superior al 4% que se elevó hasta el 7% en el caso de Du Pont y Caterpillar.
Del naufragio sólo se salvaron la petrolera Exxon Mobil, convertida en valor refugio con una subida del 11,05%, Microsoft (2,5%) y United zTechnologies (1%).