La advertencia está hecha. Los panameños tendrán que pagar precios "desproporcionados" por el litro de leche, toda vez que los industriales y los productores no han llegado a ningún acuerdo.
La última propuesta de los industriales es reconocerles a los productores 2 centésimos por litro, mientras que los lecheros piden 5 centésimos.
De acuerdo con los productores, si los industriales no le compran la leche al precio que exigen, paralizarán la producción y piquetearán las plantas procesadoras.
Fred Tedman, de la empresa procesadora de lácteos, Estrella Azul, aseguró recientemente que cualquier cambio tendrá que ser asumido por los consumidores.
Sin embargo, algunos logros han sido notorios gracias al tema de la educación ambiental, la cual ha sido implementada desde los centros educativos.
En este Día Mundial del Medio Ambiente, la voz se unifica.
Los involucrados llaman a una sociedad más consciente del deterioro ecológico y a emprender un plan de toma de decisiones favorables para nuestro entorno.
La principal herramienta es la proactividad y destacar la impostergable solución de los enigmas que encierra la urbanización y la destrucción de los recursos naturales, lo cual traerá como resultado un futuro incierto para la vida humana.
Dicho en otras palabras, la pasividad y la complacencia nos están matando.
Raisa Banfield, arquitecta y líder activista que participa de varios grupos ciudadanos que buscan un desarrollo más equilibrado a través de la conservación de los recursos naturales, asegura que la respuesta de la sociedad ante este dilema ha pasado de tímida y escasa, a cada vez más consciente y comprometida.
Como miembros de una nación hemos reconocido que contamos con fuertes herramientas para enfrentar al interés económico de los gobernantes, que tanto afecta al entorno ecológico. "La información, el valor, el fundamentarnos en la verdad y en la Constitución Nacional y la solidaridad, son todos elementos imprescindibles para hacer frente a los poderes que generalmente se imponen y satisfacen intereses particulares en detrimento de los colectivos, afectando así nuestros recursos", manifestó.
Banfield está segura de que con el pasar del tiempo, en Panamá se hará notorio un incremento de los grupos activistas en pro de una causa, y que de hecho se convertirá en una "cultura activista", cuyas raíces implican un cambio de actitud personal.
En este sentido los jóvenes también juegan un papel importante. Siendo víctimas de las consecuencias de nuestro proceder erróneo en materia ambiental, su participación activa en la problemática es más beligerante y se convierte en un agente más transformador que 100 adultos juntos.