Entidades gubernamentales como el Ministerio de Desarrollo Agropecuario, el Ministerio de Salud y la Autoridad de Panameña de Seguridad Alimentaria, manifestaron su seguridad total para el consumo de la población panameña de productos cárnicos y sus derivados, tanto nacionales como importados.
La medida surge luego de la detección de un caso de encefalopatía espongiforme bovina, también conocida con el nombre de "mal de las vacas locas", en el estado de California; según se indica, las medidas sanitarias aplicadas a la fecha por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos son suficientes para garantizar la salud humana y animal del país.
De igual forma, el comunicado sostiene que se mantiene la importación de animales vivos, carnes y productos cárnicos originarios de esa nación.
Dichas importaciones seguirán cumpliendo con las normas nacionales y serán acompañados de las certificaciones establecidas en el Acuerdo Sanitario que forma parte del Tratado de Promoción Comercial entre los Estados Unidos de América y la República de Panamá.
Se detalla que los animales vivos, productos y subproductos importados y originarios de los Estados Unidos, continuarán cumpliendo con lo establecido en el Decreto N.º 383 de 27 de septiembre de 2010.