El aeropuerto internacional del balneario caribeño de Cancún, el segundo en volumen de operaciones de México, inauguró ayer una nueva terminal de pasajeros, cuya construcción requirió la inversión de cien millones de dólares.
El empresario mexicano Fernando Chico Pardo, socio mayoritario del Grupo Aeroportuario del Sureste, que controla este y otros ocho aeropuertos mexicanos, explicó en rueda de prensa que con el nuevo edificio se espera duplicar las operaciones nacionales e internacionales.