Mientras, los trabajadores aseguran que el sector privado y el gobierno buscan privatizar la Caja de Seguro Social, algunos representantes del sector privado y políticos afirman que esta institución no puede ser privatizada. Según Juan Pastor, gerente general de Progreso, administradora de fondos de jubilaciones y cesantías para que el Seguro Social sea privatizado totalmente se requerirían más de 8 mil millones de dólares que corresponderían a los pasivos y activos de la entidad.
"Para dar un paso como ese, el país requeriría emitir bonos de reconocimiento a nombre de todos los que están en el sistema por hasta 8 mil millones de dólares" manifestó.
Pastor explicó que además se necesitaría emitir deuda por la misma cantidad para poder privatizar el Seguro Social, pero "esto es imposible, porque el gobierno no puede duplicar la deuda externa por dos". El sistema solidario actual que sustenta a la CSS está otorgando más beneficios de lo que percibe en aporte de cuotas, precisamente este elemento es el que está descapitalizando a la institución. Esta situación debe ser modificada mediante métodos que reduzcan los pagos.
Según Pastor, al primer semestre de este año tiene una ejecución deficitaria de B/.22.5 millones sin que se hayan tomado las medidas de contención del gasto requeridas, "al contrario se incrementó considerablemente el gasto de personal".
Por su parte Mitchell Doens, ministro de Trabajo y miembro del comité de las privatizaciones del IRHE e INTEL durante la administración del expresidente Ernesto Pérez Balladares, sostuvo que la CSS tiene rango constitucional, es una entidad de servicio público y por ende "no puede privatizarse". En Panamá la ley permite desarrollar empresas estatales, mixtas, cooperativas y empresa privada.
Doens aseguró que sino se hacen cambios constitucionales no puede procederse a una privatización, pero si se pueden privatizar algunos servicios. "Si los servicios de la CSS son lentos, por la salud de un asegurado deberían contratarse los servicios de un hospital a precio razonable mediante mecanismos de licitación" destacó.
Desde niño le gustaba subirse a la mesa de la casa y bailar, pero nunca pensó que de grande lo haría quitándose la ropa en un espectáculo para mujeres. Lo que más disfruta es bailar y con eso llamar la atención de las damas, seducirlas.
(Panameño residente en Puerto Rico). Le gusta el espectáculo, ser reconocido y despertar pasiones.