Los subsidios a los diferentes sectores son parte de la cultura y la política pública de un Gobierno, que no hace más que crear dependencia y pobreza.
Esta es la opinión de un grupo de consultores de la firma Goethals Consulting Corp., que ayer presentaron un estudio sobre el tema.
Según la consultora, Irene Gimenez, los subsidios prolongan la vida de las empresas ineficientes a costilla de las eficientes.
Citó el caso de los subsidios a los transportistas, de los cuales dijo representan distorsiones artificiales que dilatan un cambio necesario en el sistema de transporte.
Por su parte, el consultor John Bennett manifestó que los subsidios son malos para el país, ya que llegará un momento en que no podrán sostenerlo.
Pese a que estiman que esdifícil erradicarlo, proponen que se disminuya, que se logre el libre mercado, se bajen los impuestos y haya flexibilidad laboral.
Según registros de la Contraloría General, en el 2005 el Gobierno otorgó subsidios por 53, 9 millones. De estos, $20, 8 millones se otorgaron a los transportistas.