Como si no fueran suficientes los contratiempos que sufren por la recurrente falta de monedas en circulación, los argentinos ahora deben formar largas filas en puestos habilitados exclusivamente para cambiar billetes por metálico si quieren conseguir "suelto" para el transporte público.
El déficit de monedas no es ninguna novedad en Argentina y ha dado origen a un mercado negro en el que usuarios de transportes públicos o pequeños comerciantes pagan un sobreprecio que oscila entre el 3 y el 10% de los billetes que pretenden cambiar por monedas.
El problema se agudizó después de que la Justicia se incautase de 118 tambores que contenían unos 7 millones de pesos ($2,1 millones , 1,5 millones de euros) en metálico en poder de una transportadora de caudales denunciada ante la Justicia.