El Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Centroamérica y EU dejará un millón de desempleados en el agro hondureño, aseguró la principal organización campesina del país, que acusó al gobierno de vender al sector agrícola a cambio de privilegios para los maquiladores.
"El gobierno nos ha vendido prácticamente, si se entrega la agricultura ya sea por la vía de contingente, por la desgravación o por el libre acceso, por las tres formas estamos matados, es falso que se esté protegiendo al agro", afirmó el dirigente del Consejo Coordinador de Organizaciones Campesinas de Honduras (COCOCH), Marvin Ponce.
"A pocos meses de que entre en vigencia el tratado, más de 500,000 productores van a quebrar por esta mala negociación que ha llevado el gobierno de Ricardo Maduro" y la situación afectará al menos a un millón de jornaleros, aseguró Ponce.
Los representantes hondureños en la negociación del TLC, cuya última ronda se que se lleva a cabo en Washington insisten en que el gobierno está tratando de proteger los productos agrícolas más sensibles.
"Salgo personalmente optimista, me parece que ha habido mucha apertura y flexibilidad de parte de EU y en efecto creo que con suerte vamos a pasar nuestras Navidades en la casa contentos", dijo el ministro de Industria y Comercio hondureño, Norman García, tras una reunión la entre los ministros centroamericanos y el representante comercial estadounidense, Robert Zoellick.
"Hay dos grandes temas que se están discutiendo, la maquila y la agricultura, entonces la agricultura va a ser la moneda de cambio por la maquila, se va a buscar beneficios para la maquila, pero los productos como el maíz, arroz, huevos y todos los que tienen que ver con la agricultura quedan fuera y ahí es donde está trabajando la mayor parte de la gente", lamentó Ponce.
El dirigente sostuvo que la única forma de proteger los productos sensibles es excluyéndolos del tratado, porque no puede haber competencia frente a los subsidios y ayudas internas que da el gobierno a los productores norteamericanos.
Tenga presente que para eliminar microorganismos patógenos, el centro del alimento debe alcanzar los 65ºC. Evite recalentar la comida más de una vez, por lo que es preferible calentar únicamente las raciones que vaya a consumir, y reserve el resto. Nunca añada a los alimentos conservados el sobrante de las raciones recalentadas.
No consuma las sobras cuando no esté seguro de su inocuidad o no sepa cuánto tiempo llevan almacenadas. En caso de su alimento haya estado almacenado por demasiado tiempo, o cuyo aspecto u olor resulten dudosos, lo mejor que puede hacer es botarlo.
Tenga especial cuidado con la sopa de pescado o marisco, tan habitual en estas fechas, ya que fermenta con facilidad. Igualmente deseche los alimentos que presenten malos olores, cambios de color, viscosidades, zonas mohosas o enturbamientos en líquidos. Todos estos signos nos indican que la descomposición del alimento ya ha comenzado, lo que supone un foco de contaminación microbiana.
Es preferible deshacerse de una comida a enfrentar trágicas consecuencias que podrían perjudicar no sólo su salud, sino peor aún ocasionarle la muerte. Disfrute de esta Navidad y Año Nuevo tomando las mejores precauciones.