LA CAPACIDAD agrícola de América Latina es una gran oportunidad de desarrollo para el Continente, y para proyectarse como la región líder en agro energía.
Esta afirmación fue hecha por Roberto Rodríguez, co-presidente de la Comisión Interamericana de Etanol de Brasil, para quien no existe ningún peligro en el abastecimiento de productos agrícolas para la alimentación con la producción del etanol.
Las palabras de Rodríguez coinciden con los plantamientos esbozados este fin de semana en el Foro del Sector Privado de la Organización de Estados Americanos (OEA), organizado por el Sector Privado de las Américas.
Y es que para el sector privado de la región, es un hecho de que Latinoamérica es rica en áreas para el desarrollo agrícola.
Esto, resumieron, representa una ventaja competitiva importante para promover iniciativas que de hecho ya se están implementando, como es el caso del etanol-biocombustible, procedente de la caña de azúcar, el maíz y otros productos agrícolas.
La tendencia en el consumo energético de los países en vías de desarrollo va en aumento.
Tan solo para el 2025 se prevé que este sea mayor al 90%, por lo que se hace necesaria la búsqueda de mecanismos alternos para desarrollar energías limpias que sustituyan al combustible fósil.
Uno de ellos es el etanol, del cual el ministro de Comercio e Industrias, Alejandro Ferrer, adelantó que se ha mantenido conversaciones con el sector privado por casi 20 meses para afinar los detalles en cuanto al esquema legal, inversiones, almacenamiento y estaciones que comercializarán el combustible.
Ferrer afirmó que antes del 2009 se incorporará este biocombustible al sector energético panameño.
Esto se haría mediante la incorporación de una mezcla de hasta el 10% de gasolina.
Un estudio hecho para el Ministerio de Economía y Finanzas indica que Panamá tiene suficiente capacidad agrícola para cultivar la caña de azúcar requerida para sustituir el 10% del consumo de gasolina, e incluso tiene para producir excedentes adicionales que pueden ser utilizados para exportación.
No se recomienda, dice el documento, sustituir más del 10% del combustible, pues ello causaría problemas en los motores de los vehículos.
Al referirse a la factibilidad financiera, el estudio manifiesta que el proyecto es viable con los precios actuales del petróleo.
Se advierte que el riesgo o probabilidad de tener pérdidas en el proyecto es de 4, 8%, lo que es considerado como bajo, en un escenario en el que Estados Unidos mantenga las tarifas arancelarias al etanol de Brasil en un 54%.
En este caso, es incluso atractivo para Panamá exportar etanol a Estados Unidos, aprovechando su relación comercial.
Si Estados Unidos levanta las restricciones arancelarias, siempre según el documento del Ministerio de Economía y Finanzas, el etanol panameño seguiría teniendo cierta ventaja con los precios de mercado actuales, sin embargo, el riesgo de perder dinero en el proyecto, por una caída en los precios, aumenta un poco.
La recomendación del estudio, hecho para el Ministerio por la firma Intracorp., es pasar a una etapa más avanzada de análisis de ingeniería de detalle, para afinar los montos de inversión y proyecciones.
En cambio, para el sector público se recomienda crear el ambiente necesario para que esta industria florezca, pues dado su bajo riesgo, el auge actual de los precios del crudo y de una creación de demanda independiente de biocombustibles, lo hacen un proyecto atractivo.
Actualmente en el país hay 29 mil hectáreas sembradas de caña, de acuerdo con estadísticas de la Contraloría General de la República.
Fernando Sánchez, director de Recursos Naturales e Infraestructura de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, considera que Panamá tiene ventajas competitivas para desarrollar el cultivo de caña, aunque advirtió que hay que hacerlo sostenible.
Por su parte, el estudio de Intracorp., sostiene que la limitación de materia prima en el país está dada por dos factores: la extensión territorial y el rendimiento de caña de azúcar por hectárea.
El estudio preliminar de suelos reflejó como resultado que en Panamá se puede recurrir a la siembra de 50 mil hectáreas de caña sin sacrificar la producción agrícola ni deforestar los bosques.
Agricultura impulsa biocombustibles
Afirman que el continente americano tiene las cualidades necesarias para fomentar la producción de etanol.