Las principales entidades agropecuarias de Argentina volvieron a reclamar al Gobierno que otorguen soluciones concretas a los problemas del sector, que en la primera mitad del año protagonizó una ola de protestas contra las políticas oficiales.
Los dirigentes de la Federación Agraria Argentina (FAA), la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro), las Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y la Sociedad Rural Argentina (SRA) presidieron una asamblea en Olavarría, a 350 kilómetros de Buenos Aires, ante unos 5.000 productores rurales.
El titular de la FAA, Eduardo Buzzi, advirtió en una rueda de prensa que "el problema agropecuario no se resolvió", pese a que el Gobierno dejó en suspenso el esquema de tributos móviles a las exportaciones de granos que detonó un fuerte conflicto con el campo.
El dirigente dijo que debe iniciarse un "tiempo de consensos" y pidió al Gobierno de la presidenta Cristina Fernández "no imponer" medidas sin dialogar con el sector.
El Gobierno y las patronales agropecuarias retomaron el diálogo el pasado 5 de agosto, después de casi dos meses y medio de la ruptura de las conversaciones y luego de la negativa del Parlamento.
Oposición.
El conflicto entre el campo y el Gobierno se desató el 11 de marzo de este año, cuando el Gobierno dictó una resolución por la que impuso impuestos móviles a las exportaciones de trigo, girasol, soja y maíz. Luego de esto se han dado cuatro huelgas.