Las imágenes que ayer impactaron a todo el país fueron terribles.
Madres desconsoladas, familias sin hogares y pérdidas millonarias fueron el resultado de la fuerte lluvia que se apoderó de la ciudad de Panamá.
Estragos de la naturaleza o no, los panameños hemos contribuido con el desastre, pues una de las principales causas de las inundaciones es la basura acumulada en los caudales de ríos.
Al haber basura en los ríos y quebradas, las corrientes son afectadas y es cuando las aguas arremeter con todo lo que esté a su paso.
Panamá se ha convertido en un país de consumo y los desperdicios que generamos así los demuestran. Solo en el distrito capital se producen diariamente 1,000 toneladas de basura.
Lo crítico de la situación es que esta basura no es tratada ni reciclada para el manejo eficiente y conservación de los recursos naturales.
Fábricas, industrias, hospitales y familias en general depositan todos los desperdicios en una misma cesta, que en el mejor de los casos es depositada en el vertedero de Cerro Patacón.
Si se estableciese un sistema eficiente de basura, el Estado se ahorraría cerca de 3,000 dólares diarios, sin contar la derrama de empleos que se generaría en este tipo de negocio y los innumerables beneficios para el ecosistema.
Jorge Saénz, director general de Aseo Urbano y Domiciliario aseguró a El Panamá América que de lograr que cada panameño separe la basura desde su hogar, se ahorrarían costos sustanciales.
En esa medida llegarían menos desechos al relleno, reduciendo el costo de confinamiento de la basura y se ahorraría espacio.
Estudios realizados por la institución sostienen que el 25% de los desechos recogidos en la ciudad son reciclable.
Sin embargo, Panamá no está aprovechando este concepto, pues desechos como el plástico, que en otras naciones es utilizado en el proceso de generación de energía, es desechado sin ningún tipo de consideración.
Los habitantes del distrito de Panamá en un año desechan aproximadamente 94,900 toneladas de papel y cartón, 43,800 toneladas de material plástico, 29,200 toneladas de vidrio y 18,250 toneladas de metal.
La promoción de programas de manejo de la basura y generación menos desperdicios a través de la separación en la fuente mediante el reciclaje es indispensable cuando las cifras advierten que en la ciudad se producen unas 1,200 toneladas de basura.
Si se recicla y maximizan los recursos, el Estado se podría ahorrar unos 3,000 dólares diarios aproximadamente, sostuvo Saénz.
Explicó que tras un estudio sobre el "Plan de manejo de los desechos sólidos para la Municipalidad de Panamá" realizado en el 2000 por la institución con el apoyo de JICA, se determinó que uno de los componentes clave para la ciudad era crear la cultura de reciclar, pues este proceso permite ahorro de espacio y transporte.
No obstante, el funcionario señaló que la experiencia en otras ciudades indica que integrar este método de clasificación de la basura es un proceso que lleva generaciones y por ende, se aconseja comenzar con los niños y la sociedad civil.
La DIMAUD ha iniciado un programa en las escuelas el cual denominaron: "La basura tiene vida, reduzcamos y reciclemos", como parte de un acuerdo con las empresas que se encargan de hacer el reciclaje en el relleno, donde los estudiantes aprenden a separar de forma elemental los desechos y al final el producto es entregado a empresas recicladoras las cuales pagan por este servicio.
De esta manera ganan las empresas y las escuelas porque estas últimas logran ingresos para enfrentar sus compromisos.
Este programa piloto se ha extendido a las comunidades de San Pedro en Juan Díaz, Árabe de Libia en Victoriano Lorenzo, en el corregimiento de Río Abajo, Ricardo Miró en Vista Hermosa y en el corregimiento de Bella Vista, entre otras.
En la actualidad es más cómodo trasladar los desechos mezclados al relleno sanitario y poner una planta de separación en el lugar, pues es menos costoso, aunque la aspiración es que Panamá se constituya en una ciudad de primer mundo y adapte un sistema moderno de recolección.
La mitad de la flota de la Dirección Metropolitano de Aseo Urbano y Domiciliario (DIMAUD) está fuera de circulación.
Se tiene programado reactivar el servicio a finales de octubre, fecha en la que se esperan los camiones para regular el servicio que desde el 2003 viene con problemas.
La institución cuenta con un presupuesto asignado de 22 millones de dólares, pero parte de éste corresponde a servicios que le prestan al Gobierno.
Sin embargo, la tasa de aseo que debe pagar el Gobierno se ha convertido en una deuda casi impagable.
Cuando el Gobierno dejó de pagar, se creó una morosidad de 8 millones y medio, lo que también ha imposibilitado la continuidad de algunos trabajos ya prestablecidos.
Sin embargo, de existir una cultura de reciclaje sería, el mismo Estado gastaría menos dinero en la creación de vertederos, pago de planilla y mantenimiento de equipos.
La solución parece estar cada vez más centrada en la promoción de una "cultura de reciclaje" que empiece desde el hogar para minimizar los costos que representa trasladar los desechos de la ciudad, al relleno sanitario de Cerro Patacón y disminuir los daños al ecosistema sobre todo, a los recursos naturales principalmente el agua.
La Era Industrial trajo un complicado cambio en el ecosistema que afectó para siempre a la especie humana. Las industrias comenzaron a explotar intensiva e indiscriminadamente los recursos naturales, extrayendo las materias primas para elaborar sus productos.
No fue hasta la década del 50, que grupos y organizaciones ambientalistas tomaron cartas en el asunto alertando sobre el deterioro de la salud del planeta.
A partir de allí y particularmente en los años 70, se generan importantes movimientos que orientan sobre los riesgos presentes y futuros. Actualmente, países de alto desarrollo industrial reciclan gran cantidad de desperdicios. En EU, por ejemplo, se recicla un equivalente a 720 kilogramos por habitante cada año.
Mientras que los plásticos, gomas y metales son reutilizados, la basura se sigue amontonando, enterrando o quemando.
Los desperdicios orgánicos son un serio problema hoy y una grave amenaza para dentro de pocos años.
Ahogados en basura
Alarmante producción de basura en el distrito capital.