Los representantes de la calificadora de riesgo Moody’s vendrán a revisar las cuentas fiscales del país el próximo mes.
Esta se convertiría en la segunda visita que una calificadora de riesgo hace a Panamá durante este año, al contar con la actual estadía de los supervisores para América Latina, de Standar & Poor’s
El viceministro de Economía, Domingo Latorraca, manifestó que están por determinar la fecha exacta en la que se aparecerán las lupas de Moody’s.
Como de rutina, sus representantes vendrán a Panamá, dijo Latorraca.
En la actualidad los observadores de Standar & Poor’s recopilan la información macroeconómica para hacer, a finales de este año, una nueva evaluación del riesgo país.
Esta sería la misma operación que haría Moody’s al llegar en septiembre y así, con conocimiento de causa, lanzar al mercado una nueva calificación.
El año pasado la firma Moody’s mantuvo en “Ba1”, con perspectiva estable, la calificación de la deuda soberana a largo plazo de Panamá. En su reporte, Moody’s destaca que el país mantiene “un flujo estable” de ingresos externos, principalmente generados por su economía de servicios y la estabilidad macroeconómica que se deriva del uso del dólar.
A juicio de la firma, las necesidades de financiamiento son “manejables”, debido a las exitosas operaciones de “prefondeo” realizadas por el Gobierno.
Estas operaciones cubrieron en gran medida los pagos de amortización de este año.
Por otra parte, la calificadora advierte que, a mediano plazo, los pronósticos de crecimiento económico del país podrían verse negativamente afectados por la tensión política.
En tanto, Standard & Poor´s le otorgó a Panamá un BB+ en grado de inversión con una perspectiva estable en su reporte del año pasado, el cual fue dictaminado por un comité que analizó los factores políticos, factores económicos, cuantitativos, la fortaleza institucional, los factores que inciden en la tasa de crecimiento, entre otros, al momento de determinar la calificación de cada país.
En su última calificación, Standard & Poor’s, señaló que para aspirar a grado de inversión, Panamá necesita mejorar la situación de la deuda y una reforma tributaria integral.