Según datos de la Dirección Nacional de Aseo, son más de 1,156 toneladas de basura las que se recogen diariamente sólo en los distritos de Panamá y San Miguelito, ya que cada ciudadano genera por lo menos 2 libras de basura cada día.
Estudios indican que al reducir los desechos, rehusar y reciclar productos y comprar más productos reciclados y reciclables, el consumidor se beneficiaría no sólo porque ahorraría, sino porque ayudaría a conservar los recursos naturales y ahorrar energía.
Pero estos beneficios no se aprenden de la noche a la mañana porque diversas son las prácticas que el consumidor debe aprender para ahorrar con la basura.
Uno de ellos consiste en inculcar a los miembros de la familia la reducción del embalaje al comprar productos al por mayor o concentrados.
Entre una larga lista, también figuran otros prácticos consejos que usted podrá aplicar para aprovechar al máximo la basura como lo son:
Aprenda a reducir la toxicidad: Recicle sus baterías y use baterías con menos mercurio.
Seleccione productos reusables: Los utensilios, los manteles, las servilletas de tela, y los trapos de fregar que son fuertes y lavables pueden ser usados muchas veces.
Use productos duraderos: Escoja muebles, equipo deportivo, juguetes, y herramientas que resistan el paso de tiempo.
Use varias veces productos como los periódicos, las cajas, los protectores, y la "envoltura de burbujas" para enviar paquetes.
Recicle productos automovilísticos: lleve las baterías de coches, el anticongelante, y el aceite de motor a centros de reciclaje.
Compre productos hechos de material reciclado, muchas botellas, latas, cajas de cereales, recipientes, y cartones están hechos de material reciclado.
Haga abono o aprenda como hacerlo: las sobras de comida y los desperdicios de jardín pueden ser convertidos en acondicionadores naturales para la tierra.