Golpeada por la epidemia de neumonía atípica que se abatió sobre Toronto y la caída del tráfico aéreo por la guerra en Irak, la compañía Air Canada arrojó pérdidas netas por 566 millones de dólares canadienses (402 millones de dólares) en el segundo trimestre de 2003.
Bajo la protección de la ley de quiebras desde el 1 de abril, la compañía no prevé "ninguna recuperación notable antes del tercer trimestre de 2004" pese al vasto plan de restructuración que lleva adelante con licenciamientos masivos, ventas de activos, cierre de líneas y renegociación de contratos.