Tras hacerse públicos los resultados, el grupo Trinity, designado judicialmente como comprador de la aerolínea, anunció su intención de retirar la oferta y de permitir a Air Canada buscar un nuevo comprador. La pérdida bruta de explotación de la principal aerolínea canadiense se disparó hasta los 430 millones de euros, un 256 % más que en 2002. La liquidez de Air Canada a fecha del 1 de abril se situaba en los 572 millones, indicó la compañía, que no ofreció más resultados financieros en su comunicado.
El director general de Air Canada, Robert Milton, trató de justificar los malos resultados en que la reestructuración que necesita la aerolínea se está conviertiendo en una tarea "aún más ardua" debido al "alto precio del carburante, la competencia de las aerolíneas de bajo coste en el mercado interior y las condiciones geopolíticas que afectan a todo el sector del transporte aéreo".
Paralelamente, el grupo Trinity, controlado por el empresario canadiense de origen japonés Victor Li, anunció su intención de no prolongar más allá del 30 abril su oferta de compra sobre Air Canada, dando vía libre a la compañía aérea para buscar un nuevo comprador. La decisión llega después de que Trinity, la dirección de Air Canada y los sindicatos no hayan conseguido alcanzar un acuerdo para la reforma del sistema de pensiones de los empleados, condición impuesta por la compañía de Victor Li para la ejecución de la adquisición.