La aerolínea Air France prevé que sus tarifas aumenten entre un 2 y un 4 por ciento en el conjunto del año como consecuencia de los atentados del 11 de septiembre, manifestó el presidente de la aerolínea francesa, Pierre-Herri Gourgeon.
“Ya hemos efectuado algunos ajustes de precios sobre el programa de invierno”, dijo Gourgeon en una entrevista al diario “Le Parisien”.
El presidente de la compañía aérea francesa añadió que prevén “resultados negativos durante varios meses y un crecimiento cero en 2002”, pero aseguró que “el futuro de la compañía no está en juego”.
Descartó además que se esté contemplando la posibilidad de despedir a trabajadores, aunque haya, según Gourgeon, un exceso de medio millar de azafatas en su plantilla de 13.000 auxiliares de vuelo.
Air France reconoció esta semana que los atentados en EEUU habían tenido un “impacto considerable” en su actividad y que había registrado unas perdidas operacionales de 60 millones de euros.
Su tráfico de pasajeros en septiembre bajó un 7 por ciento con respecto al mismo mes del pasado año.
Gourgeon puntualizó a “Le Parisien” que el coeficiente de ocupación de los aviones de Air France que vuelan hacia América del Norte ha pasado en las últimas semanas de cerca del 82 al 72 por ciento. En su opinión, “habrá que esperar un año o dieciocho meses para que ese tráfico vuelva a despegar.