La canciller alemana, Angela Merkel, y los representantes de las principales organizaciones financieras y comerciales reconocieron hoy que los ajustes fiscales radicales que se están exigiendo a los países europeos más endeudados pueden lastrar su recuperación económica.
En un comunicado conjunto hecho público en Berlín, Merkel y los líderes del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial, la OCDE, la Organización Mundial de Comercio y la Organización Internacional del Trabajo señalaron que las políticas de consolidación fiscal son necesarias, pero que no deben poner en riesgo el crecimiento económico.
"Como los niveles de deuda han subido, el énfasis principal debe ponerse en políticas creíbles de consolidación a medio y largo plazo, a la vez que se debe tener cuidado en no dañar las perspectivas de crecimiento a medio plazo y realizarse reformas estructurales para fomentar el crecimiento y el empleo", dice la nota.