La tecnología se apodera de todos los sentidos, la tecnología enloquece hasta el punto de convertirse en dependiente de la misma.
Los panameños matan (figuradamente) por el último modelo de teléfono móvil, computadora, estufa, auto, televisores y hasta refrigeradoras inteligentes.
Muy atrás han quedado los tiempos en que comunicarse con amigos, colaboradores, familiares y pareja consistía de un largo proceso, ahora un par de letras a través de un telefonito inteligente o hasta un simple clic, nos traslada en tiempo e imagen real a una comunicación directa, sin importar la distancia.
BlackBerry, Wi-fi, iPad, iPhone, iPod Touch y muchos otros han cambiado la vida de muchos jóvenes, una generación 100% tecnológica, sin embargo los adultos y hasta adultos mayores se han contagiado de la moda del momento, y ahora la gran mayoría camina por un mundo de redes y conexiones.
Los trabajadores, gobernantes, diputados, estudiantes, amas de casa y hasta vendedores ambulantes son víctimas (y con mucho gusto) de los Smartphones (teléfonos inteligentes). Ahora no sabemos si estamos pendientes de las conversaciones o del aparato.
Los avances tecnológicos han hecho la vida más fácil y cómoda en muchos ámbitos, pero no debemos perder de vista que no hay que dejarse atrapar de todo lo que se encuentra en el mercado, donde los precios muchas veces no son tan cómodos.
Hay que estar al ritmo actual, pero sin gastar lo que no se tiene y, por favor, medir beneficios y necesidades.