"Alberto" se desplaza sobre las cálidas aguas del Golfo de México y las altas temperaturas de la zona le han servido de combustible para fortalecerse, por lo que meteorólogos pronostican que llegue al norte del estado de Florida como un huracán de categoría menor.
"Existe la posibilidad de que se intensifique un poco más y por eso se convertiría en un huracán de intensidad mínima.
El mayor impacto que este sistema puede tener en el área es gran cantidad de lluvias", dijo Roberto García, meteorólogo del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (CNH).
Ante la proximidad de la tormenta, que se espera impacte hoy en el noroeste de Florida, Jeb Bush, gobernador del estado, declaró la situación de emergencia y ordenó la evacuación de varios condados de la costa del Golfo.
"Queremos que todo el mundo tome seriamente la tormenta. Los instamos a prepararse esta misma tarde", dijo Bush.
Unos 500 soldados de la Guardia Nacional ya están listos para actuar en caso de que "Alberto" cause graves daños y ya se han abierto varias refugios en la zona donde se ha vaticinado que el sistema tropical toque tierra.
"Esto puede ser un huracán y tiene un gran potencial de impactar a muchas personas en nuestro estado", advirtió el gobernador.
"Alberto" se dirige hacia la costa del Golfo de Florida con vientos máximos sostenidos de 110 kilómetros por hora, con ráfagas fuertes.
Una tormenta se transforma en huracán cuando sus vientos máximos sostenidos alcanzan los 119 kilómetros por hora.
El CNH emitió un "aviso" de ciclón para la costa del Golfo de la Florida, desde Longboat Key hasta el río Ochlockonee.
Las calles de Isabel Rubio, poblado de la provincia de Pinar del Río, en el occidente cubano, están cubiertas de agua y sus vecinos se afanan por recobrar la normalidad tras el paso inclemente de la tormenta tropical "Alberto".
Isabel Rubio rompe la tónica general y muestra casas inundadas, caminos anegados y, sobre todo, mucha agua, tras haber sido una de las localidades más golpeadas por el paso de la primera tormenta tropical de la temporada de ciclones de 2006, que desde el viernes afectó intensamente a la provincia más occidental de Cuba.
Los vecinos de Isabel Rubio aseguran que las inundaciones forman parte de una historia que se repite cada vez que se produce un ciclón, debido a la cercanía del río Cuyaguateje, a cuyas aguas se asoman las viviendas de la zona más baja.
Para este año se espera que entre 13 y 16 tormentas tropicales se formen en la cuenca atlántica y que entre ocho y 10 se transformen en huracanes.
William Gray, profesor de Ciencias Atmosféricas de la Universidad de Colorado, vaticinó la formación de 17 tormentas, de las cuales nueve podrían transformarse en huracanes, con vientos de 178 kilómetros.