AFP
El Gobierno de Andrés Pastrana considera como una oportunidad sin precedentes para la economía colombiana -afectada por un sangriento conflicto armado interno de casi cuatro décadas y el problema del narcotráfico- la entrada en vigencia, en el 2005, del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
Pastrana ha reiterado ante foros internacionales que la mejor manera de acabar con la guerra y el narcotráfico es facilitando el ingreso de los productos colombianos a los mercados externos.
Ello necesariamente conllevaría una reactivación de la maltrecha producción, y una disminución del desempleo, que afecta a aproximadamente el 20% de la población económicamente activa, coinciden los economistas.
Pastrana lanzó pocos meses después de asumir su cargo, en agosto de 1998, el denominado "Plan Colombia" para financiar la lucha contra el narcotráfico, las negociaciones de paz con los grupos guerrilleros izquierdistas y activar el desarrollo socio-económico del país, a un costo de 7,500 millones de dólares.
Estados Unidos respondió con una ayuda por 1,300 millones de dólares, dirigidos principalmente al componente militar de la lucha contra el narcotráfico, pero el resto del programa, concretamente lo atinente al desarrollo, aún no ha recibido un aporte sustancial, especialmente por parte de la Unión Europea (UE).
En consecuencia, el Gobierno ha venido planteando la necesidad y la urgencia de que tanto Europa como Estados Unidos abran sus mercados más "amablemente" a los productos colombianos, como un forma de colaborar, sin necesidad de aportes económicos especiales, al proceso colombiano.
Por ello, para Colombia es de fundamental importancia que las tratativas del ALCA finalicen a más tardar en el primer trimestre de 2004, puesto que "la aceleración de la negociación nos va a llevar a un comercio mucho más amplio, más libre y, sobre todo, más transparente dentro de nuestro hemisferio", según la ministra de Comercio Exterior, Marta Lucía Ramírez.
De acuerdo con la funcionaria, el impacto directo del ALCA se dará en las exportaciones colombianas que ya han penetrado algunos mercados del Continente, y se podrán aprovechar con mayor énfasis las ventajas de un mercado ampliado en productos como flores, textiles y productos agroindustriales y confecciones, entre otros.
Ramírez, al comentar recientemente la importancia de esas negociaciones, expresó que el balance del comercio con las naciones del hemisferio que integrarían el ALCA es muy satisfactorio para Colombia, puesto que el año pasado las exportaciones hacia ese grupo fueron de 10.401 millones de dólares, mientras que las importaciones alcanzaron los 8.054 millones, lo que deja al país una balanza comercial favorable de 2.347 millones de dólares.
Para el Gobierno, el ALCA debe ser visto como un medio de generación permanente de empleo y riqueza, que llevará a la economía a un crecimiento estable.Además, servirá para lograr los recursos necesarios para solucionar otro tipo de problemas de coyuntura nacional como el bienestar social y la integración política.
"El objetivo primordial de Colombia en el ALCA es aprovechar las condiciones productivas y posición estratégica con que cuenta el país en el hemisferio para aumentar y diversificar sus exportaciones de bienes y servicios, mediante la consolidación de un mercado ampliado que cree certidumbre a inversionistas y operadores comerciales tanto nacionales como extranjeros", puntualizó al respecto la ministra.