El ministro alemán de Finanzas, Peer Steinbrück, parte de la base de que el crecimiento económico se ralentizará en 2008 debido a diversos factores internacionales, pero considera que la economía alemana es entretanto lo suficientemente robusta como para afrontar este tipo de bajones. "En 2008 la economía no podrá mantener la misma dinámica que en 2006 y 2007", reconoció ayer Steinbr ck en el debate parlamentario sobre los presupuestos generales del Estado. La crisis hipotecaria de EE.UU. que no parece haber tocado fondo y que amenaza con contagiar a los mercados internacionales, la fortaleza del euro frente al dólar y el elevado precio del petróleo son algunos de los factores que, según Steinbr ck, conducirán a ese bajón. Pese a ello, no ve motivos para caer en el pesimismo.