Una serie de temores comienzan a perturbar las asociaciones exportadoras de los países que componen el bloque centroamericano en las negociaciones para un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos quienes ven peligrar la Iniciativa de la Cuenca del Caribe (ICC).
Esta situación pone en alerta a Panamá en su aspiración comercial con la potencia del Norte. Y es que la primera propuesta de EU para consolidar e incrementar el comercio con Centroamérica parecer estar muy alejada de los beneficios arancelarios que tienen actualmente estos países con la ICC.
A través de esta iniciativa, que consiste en un listado de productos, se permite vender sin pagar impuesto de introducción o sea, que la mayoría de los productos ingresan libre de aranceles a este mercado de exportación.
Sin embargo, los exportadores de Costa Rica, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Guatemala miembros del bloque centroamericano plantean que productos importantes de exportación serían gravados con aranceles de importación.
La Federación de Cámaras de Exportadores de Centroamérica (FECAEXCA) en un comunicado manifestó que "la política de EU provoca un ambiente en que el espíritu inicial de promover las exportaciones de nuestros países hacia EU mediante la ICC se estaría reinvirtiendo. Lo anterior no contribuye a facilitar el proceso de negociación".
Advierten además, que la preocupación de los exportadores centroamericanos es la pérdida de beneficios del ICC, sobre todo, en el sector melonero que pasaría de pagar cero a pagar XX de impuestos arancelarios para su ingreso al mercado norteamericano.
El primer paso negativo fue el del gobierno de Guatemala que presentó una propuesta unilateral la cual rompe el esquema de consenso acordado en reuniones previas y debilita la posición negociadora del bloque centroamericano.
Estas reflexiones hacen apuntar las miradas a un solo punto, Panamá. ¿Podría verse expuesto el país a estos mecanismos de negociación, toda vez que también forma parte de la ICC? O, estaría libre de todo mal, pero obligada a aceptar lo negociado?
Al respecto, el industrial Juan Francisco Kiener, presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP) consideró que el mensaje de EU esta claro, la ICC no tiene vida eterna.
Esto evidencia que las negociaciones de Panamá con EU no van a ser "tan fáciles" y requerirán profundizar más, en esta iniciativa para lograr un nivel de éxito. Por otro lado, destacó que existe la ventaja de que al introducirse este tipo de cambios, Panamá pueda insertarse en alguna negociación antes que los centroamericanos.
Quizás- sostuvo el industrial- el punto principal de la problemática del bloque centroamericano es que no existe unificación en los criterios no se da la facilidad de llevar a cabo estas negociaciones con la potencia del Norte.
Kiener explicó que la polémica con este bloque se ha concentrado que EU aspira a consolidar sus ventas y Centroamérica busca lograrlo hacia EU. Sin embargo, en las últimas rondas de negociaciones Centroamérica ha planteado restricciones a una serie de temas agrícolas y EU ha respondido a través de un tema sensitivo como la ICC que no tiene ningún tipo de sostenibilidad en el tiempo, sostuvo.
A juicio del empresario si los países no se sientan a negociar la ICC, ésta va a desaparecer en algún momento.
La posición norteamericana plantea que productos imporantes como: flores, tubérculos, jugo concentrado de naranja, productos de vidrio, melones, sandías, entre otros, serían gravados restándole competitividad y desplazándoles del mercado.
Un financista de la banca local indicó que la posición de la FECAEXCA es alarmista porque la ICC y el Sistema Generalizado de Preferencias no se puede cambiar de un año a otro.
Sólo se puede cambiar si un país no cumple con la claúsula de no competitivo. Es decir, si el presidente de EU declara un número de productos entrará a su país libre del pago de impuesto de introducción bajo la ICC y el Sistema Generalizado de Preferencias.
"Un país queda excluido si por si sólo o en conjunto con otros exporta el 50% de lo que está importando a EU. La probabilidad de que un país centroamericano, incluyendo a Panamá venda a EU la mitad de lo que ellos compran "es muy difícil" dijo la fuente. Aseguró, que esta es la única forma en que se le puede aplicar un impuesto.
En el caso de Panamá sería más grave la situación porque al país se le ha planteado una "adhesión" a Singapur, Chile, etc. lo que le obliga a aceptar lo ya negociado.
En ese sentido, productos como las aves, carnes, de Panamá, entre otros, podrían ser gravados con aranceles de importación, consideró la fuente.