China se ha convertido, con sus bajos costes de producción, en el principal competidor de Latinoamérica en la recepción de inversión empresarial, lo que podría perjudicar a países como México.
Así lo advirtieron ayer economistas de las entidades financieras más prestigiosas de los EU, que se reunieron en el Consejo de las Américas, en Nueva York, para analizar la situación de Latinoamérica.
Uno de los que llamó la atención sobre el vigoroso crecimiento del gigante asiático fue el director ejecutivo y economista jefe para Latinoamérica de Morgan Stanley, Gray Newman, quien aseguró que muchas corporaciones están abandonando esta región para producir desde China.
Si bien no quiso cuantificar los efectos de este fenómeno, advirtió que uno de los grandes perjudicados será México, al que considera el principal productor manufacturero de la zona, especialmente por su integración en el mercado estadounidense.
Para el economista de Morgan Stanley, la única manera de competir con China es bajar los costes de producción, y sólo así México podrá recuperar los flujos de inversión hacia su economía y crear empleo, uno de sus puntos débiles.
"El proceso de reformas en México ha dado resultados más bien modestos hasta ahora", dijo. El jefe de investigación económica y financiera de BCP Securities, Walter Molano, reconoció que China, con un crecimiento anual del Producto Interior Bruto de dos dígitos, supone un fuerte competidor, aunque aseguró que Latinoamérica sigue teniendo ventajas importantes en la producción de bienes energéticos y alimenticios.
La directora de Mercados Emergentes de JP Morgan Securities, Joyce Chang, aseguró que, además de China, la India también supone un destino interesante para las empresas interesadas en bajar los costes de su producción industrial.
Sin embargo, aseguró que los inversores siguen viendo grandes oportunidades de inversión en Latinoamérica, donde muchos países están creciendo por debajo de sus posibilidades.