El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, portavoz de los gobernadores de los bancos centrales del G-10, alertó ayer de la fuerte subida de los precios de algunos alimentos y de la amenaza inflacionista para las economías emergentes.
Tras la reunión bimestral en la sede del Banco de Pagos Internacionales (BPI) en Basilea (Suiza), Trichet descartó la existencia de presiones inflacionistas en las economías avanzadas.
El G-10 confirma la recuperación económica a nivel global y califica de "impresionante" el caso de las economías emergentes.
"La recuperación económica global ha sido mejor de lo que indicaban las proyecciones" iniciales, dijo Trichet.
Destacó también "las amenazas inflacionistas" en las economías emergentes, como una de las principales diferencias entre las economías avanzadas que no presentan este problema.
El G-10 observa que detrás de la subida de los precios de los alimentos existe un fenómeno de naturaleza estructural, que corresponde a cambios en los modelos de consumo de los hogares en el mundo emergente y que es un elemento de la posible amenaza inflacionista.